Los militares y los guardias civiles, apartados de las nuevas y tímidas mejoras en el sistema de incompatibilidades

El régimen de incompatibilidades de los funcionarios públicos se reguló con carácter general por la Ley 53/1984, de 26 de diciembre, de incompatibilidades del personal al servicio de las Administraciones Públicas, siendo desarrollado posteriormente para el personal de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil mediante Real Decreto 517/1986, de 21 de febrero, de Incompatibilidades del Personal Militar.

Entre otras limitaciones impuestas a los funcionarios para compatibilizar su servicio público con actividades privadas, en el artículo 16.4 de la citada Ley se establecía que podría reconocerse la compatibilidad al personal que ocupara puestos de trabajo que comportaran «la percepción de complementos específicos, o concepto equiparable, cuya cuantía no supere el 30% de su retribución básica, excluidos los conceptos que tengan su origen en la antigüedad».

El tiempo transcurrido desde la promulgación de la ley y, sobre todo, las modificaciones habidas en las situaciones retributivas de los funcionarios públicos (donde los exiguos incrementos —cuando los ha habido— se han producido en las retribuciones complementarias), han llevado a que en la actualidad prácticamente la totalidad de los funcionarios superen ese límite, lo que implica, de facto, su prohibición de ejercer actividades privadas.  De hecho, basta una sencilla consulta en cualquier base de datos de jurisprudencia para comprobar como este es uno de los argumentos más utilizados por la Administración para denegar la concesión de la compatibilidad a cuantos funcionarios la solicitaran.

Por ello, el Consejo de Ministros  celebrado el 16 de diciembre de 2011 (el último presidido por José Luis Rodríguez Zapatero) adoptó un acuerdo por el que se aprobó un procedimiento para que los funcionarios de la Administración General  del Estado pertenecientes a los subgrupos C1, C2 y E que así lo desearan pudieran solicitar, voluntariamente, la reducción del complemento específico, al objeto de adecuarlo al porcentaje legal. De este modo, librarían el límite legal que en la práctica se había convertido en una exclusión del derecho a compatibilizar el cargo público con una actividad privada.

Ciertamente, por los subgrupos a los que se encontraba dirigido, únicamente podrían  haberse beneficiado del mismo —en el ámbito que nos ocupa— los miembros de las clases de tropa y marinería de las Fuerzas Armadas (bien con relación de servicios de carácter permanente, bien con relación de servicios de carácter temporal) así como los de la escala de cabos y guardias de la Guardia Civil.

Y decimos que «podrían  haberse beneficiado» tales grupos porque el apartado primero de dicho acuerdo se encarga de excluirlos de su ámbito de aplicación, al reducir el mismo  al comprendido en el Real Decreto 598/1985, de 30 de abril, que aparta expresamente al personal de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil y los remite a su  regulación específica (el ya señalado Real Decreto 517/1986, de 21 de febrero), que se dictó, en teoría, para adaptar las disposiciones legales a la estructura y funciones específicas de las Fuerzas Armadas.

Una vez más, por lo tanto, los militares y guardias civiles ven limitados sus derechos con respecto a los disfrutados por los funcionarios de la Administración civil del Estado y ello sin que el acuerdo del Consejo de Ministros justifique esa diferencia de trato.

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2 respuestas a Los militares y los guardias civiles, apartados de las nuevas y tímidas mejoras en el sistema de incompatibilidades

  1. OSCAR dijo:

    ¿Se podría alegar esto para ampliar un poco el margen?
    El artículo 16.4 de la Ley 53/1984, de 26 de diciembre, de incompatibilidades del personal al servicio de las Administraciones Públicas establece:
    “Asimismo, por excepción y sin perjuicio de las limitaciones establecidas en los artículos 1º.3, 11, 12 y 13 de la presente Ley, podrá reconocerse compatibilidad para el ejercicio de actividades privadas al personal que desempeñe puestos de trabajo que comporten la percepción de complementos específicos, o concepto equiparable, cuya cuantía no supere el 30% de su retribución básica, excluidos los conceptos que tengan su origen en la antigüedad.”

    – 1º Por una parte, el Real Decreto 28/2009, de 16 de enero, por el que se modifica el Reglamento de retribuciones del personal de las Fuerzas Armadas, aprobado por el Real Decreto 1314/2005, de 4 de noviembre, dice en su:
    Artículo primero. Modificación del Reglamento de retribuciones del personal de las Fuerzas Armadas, aprobado por el Real Decreto 1314/2005, de 4 de noviembre.
    El Reglamento de retribuciones del personal de las Fuerzas Armadas, aprobado por el Real Decreto 1314/2005, de 4 de noviembre, queda modificado como sigue:
    Uno. El artículo 1 queda redactado de la siguiente forma:
    «Artículo 1. Ámbito de aplicación.
    Este reglamento será de aplicación a los militares que mantengan alguno de los vínculos contemplados en el artículo 3 de la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar.
    Este personal sólo podrá ser retribuido por los conceptos y en las condiciones que se determinan en este reglamento.»
    Dos. El artículo 2 queda redactado de la siguiente forma:
    «Artículo 2. Retribuciones básicas.
    1. Son retribuciones básicas el sueldo, los trienios y las pagas extraordinarias.

    Más adelante, en su punto 4 del mismo artículo, cita:

    4. Las pagas extraordinarias serán dos al año, por un importe cada una de ellas de una mensualidad del sueldo, y en su caso, trienios, completadas en la forma prevista en las leyes anuales de presupuestos generales del Estado, así como las pensiones anejas a las condecoraciones y recompensas que se tengan reconocidas. Su devengo se realizará con las mismas condiciones que se establecen para los funcionarios civiles de la Administración del Estado.»

    – 2º Por otra parte, la Ley 2/2012, de 29 de junio, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2012, cita en su Artículo 28:

    “Dos. En el año 2012 las retribuciones a percibir por los militares profesionales contemplados en la Ley 39/2007, de 19 de noviembre, de la carrera militar, no incluidos en el apartado anterior, serán las siguientes:

    A) El sueldo y los trienios, excluidos éstos en los casos en que la normativa así lo prevea, que correspondan al grupo o subgrupo de equivalencia en que se halle clasificado el empleo correspondiente, en la cuantía establecida en el artículo 22.Cinco.1.

    B) Las pagas extraordinarias, que serán dos al año, incorporarán, cada una de ellas, las cuantías de sueldo y trienios fijadas en el artículo 22.Cinco.2 de esta Ley, en función del grupo o subgrupo en el que esté clasificado el empleo correspondiente, y el complemento de empleo mensual que se perciba.

    Por lo que se explicita en el punto 1º, según el R.D. 28/2009:

    Las pagas extraordinarias son retribuciones básicas.
    Las pagas extraordinarias son completadas en la forma prevista en las leyes anuales de presupuestos generales del Estado.

    Según la Ley 2/2012, de 29 de junio, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2012:

    Las pagas extraordinarias incorporarán sueldo, trienios y complemento de empleo.

    Volviendo a la Ley 53/1984, de 26 de diciembre de incompatibilidades, en su artículo 16.4 se excluyen los conceptos que tengan su origen en la antigüedad, pero no el complemento de empleo, que al ser incluido en la paga extra es parte, en esta ocasión, de una retribución básica.
    Por lo que en el certificado de haberes, debe constar como retribuciones básicas,

    – 12 sueldos base de pagas ordinarias.
    – 2 sueldos base de pagas extraordinarias.
    – 2 complementos de empleo.

    Como retribuciones de complemento específico:

    – 12 Mensualidades del Componente general del C. Específico.
    – 12 Mensualidades del Componente singular del C. Específico.

    3) También, el Real Decreto 28/2009, de 16 de enero, por el que se modifica el Reglamento de retribuciones del personal de las Fuerzas Armadas dice:

    Tres. El apartado 3 del artículo 3 queda redactado de la siguiente forma:
    «3. El complemento específico estará constituido por el componente general y el componente singular que tenga asignado el puesto, con las excepciones contempladas en el capítulo IV, y se devengará en las mismas condiciones que se establezcan para el personal funcionario incluido en el ámbito de aplicación de la Ley 30/1984, de 2 de agosto, en los términos de la Ley 7/2007, de 12 de abril.
    El componente general es la parte del complemento específico que se percibe en función del empleo que se tenga, siguiendo un orden jerárquico dentro de cada categoría. El importe mensual para cada empleo se establece en el anexo III.
    El componente singular es la parte del complemento específico que retribuye las especiales condiciones en que la unidad de destino desarrolla su actividad, así como, dentro de ella, las particulares condiciones de responsabilidad, preparación técnica, peligrosidad y penosidad del puesto. Los puestos podrán tener asignado un componente singular de los establecidos en el anexo IV, que figurará en la correspondiente relación de puestos militares. La percepción de este componente es independiente del empleo del militar que ocupe el puesto.

    Tal y como he señalado, el referido artículo 16.4 de la Ley 53/1984, de 26 de diciembre, de incompatibilidades, dice:

    “Asimismo, por excepción y sin perjuicio de las limitaciones establecidas en los artículos 1º.3, 11, 12 y 13 de la presente Ley, podrá reconocerse compatibilidad para el ejercicio de actividades privadas al personal que desempeñe puestos de trabajo que comporten la percepción de complementos específicos, o concepto equiparable, cuya cuantía no supere el 30% de su retribución básica, excluidos los conceptos que tengan su origen en la antigüedad.”

    Por lo que entiendo que el complemento que se debe mirar para la percepción por desempeñar un puesto de trabajo es el componente singular (lo tiene asignado el puesto de trabajo) y no el componente general (que se percibe en función del empleo)

    Al tener en cuenta este punto, en el certificado de haberes se tendría que tener en cuenta como recepción por desempeñar un puesto de trabajo que comporta la percepción de complemento específico, solamente:

    – 12 mensualidades del componente singular del complemento específico.

    En ambos casos, no supero el 30 % de mis retribuciones básicas.

    ¿SERIA ESTO CORRECTO?
    GRACIAS

    • MarcosPuga dijo:

      NO SON 12 MENSUALIDADES DEL C.S.C.E. son 14, ya que al igual que paga extraordinaria, existe una paga adicional del complemento específico (la suma de componente singular y componente general). además está mal excluido el componente general de las cuentas que usted, Óscar, está haciendo.

      Por ende, concluyo en que, lo siento, esta equivocado.

      Un saludo.

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