El accidente in itinere y el acto de servicio.

En los últimos días ha sido profusa la difusión en redes sociales de un informe de la Asesoría Jurídica del Cuartel General del Ejército (en adelante Asesoría Jurídica), de fecha de 3 de mayo de 2018, en el que se indica «para conocimiento y efectos oportunos» que, siguiendo la doctrina de la Audiencia Nacional (se citan tres sentencias), «las lesiones y fallecimientos acaecidos in itinere, deben calificarse con carácter general, como ajenos a acto de servicio».

Ante el revuelo ocasionado y las consultas recibidas hemos decidido analizar las sentencias invocadas en el informe, con el objetivo de averiguar si efectivamente señalan el pretendido «carácter general» y cuál puede ser el alcance de dicha consideración.

La Asesoría Jurídica justifica el criterio señalado en las sentencias de la Audiencia Nacional (en adelante SAN) siguientes: SAN de 23 de mayo de 2016, la SAN de 29 de junio de 2016 y la SAN de 11 de julio de 2016.

Tras la lectura detenida de dichas sentencias y mediante un ejercicio de síntesis con el objeto de extraer la información que nos interesa para el caso, podemos afirmar que el pretendido carácter general no es tal, puesto que en las tres sentencias el carácter de ajenidad a los actos del servicio se aprecia a simples efectos de conceder pensiones extraordinarias al personal sometido al régimen de Clases Pasivas.

Así se oberva por ejemplo en el fundamento jurídico sexto de la SAN de 11 de julio de 2016, cuando se indica que: «al menos en lo que hace referencia a las pensiones extraordinarias de clases pasivas. Como ya se ha dicho por esta Sección en otras ocasiones, la calificación de accidente in itinere, es a efectos meramente laborales, pero el caso que nos ocupa, se refiere a un supuesto de clases pasivas de funcionarios del Estado o de la Administración, no está reconocido el accidente in itinere, como determinante de la generación de pensiones con el carácter de extraordinario».

En el mismo sentido se pronuncian las otras dos sentencias. A mayor abundamiento, en la SAN de 29 de junio de 2015, se desestima la pretensión de la demandante por no apreciar la relación entre una enfermedad psiquiátrica y el accidente in itinere sufrido.

Todo ello nos lleva a preguntarnos a qué se refiere la Asesoría Jurídica cuando dictamina que los accidentes in itinere tendrán la consideración de ajenos a acto de servicio con carácter general.

Lo cierto es que la doctrina de la Audiencia Nacional señalada se asienta en la interpretación literal del artículo 47 del Real Decreto Legislativo 670/1987, de 30 de abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Clases Pasivas del Estado (en adelante TRLCP), dedicado a las «pensiones extraordinarias y hechos causantes de las mismas».

Por tanto debería concretar si el «carácter general» se refiere a los asuntos relacionados con pensiones extraordinarias o si lo que se pretende es aplicar este criterio de forma extensiva, como por ejemplo a las bajas médicas producidas por accidente in itinere.

A este respecto conviene citar la sentencia del Tribunal Supremo, Sala Cuarta, de 14 de febrero de 2017, que en su fundamento de derecho cuarto, apartado 2.B, recoge los requisitos para que el accidente in itinere se considere como un accidente laboral. Estos son los siguientes:
– Que la finalidad principal y directa del viaje este determinada por el trabajo (elemento teleológico).
– Que se produzca en el trayecto habitual y normal que debe recorrerse desde el domicilio al lugar de trabajo o viceversa (elemento geográfico).
– Que el accidente se produzca dentro del tiempo prudencial que normalmente se invierte en el trayecto (elemento cronológico); o, lo que es igual, que el recorrido no se vea alterado por desviaciones o alteraciones temporales que no sean normales y obedezcan a motivos de interés particular de tal índole que rompan el nexo causal con la ida o la vuelta del trabajo.
– Que el trayecto se realice con medio normal de transporte (elemento de idoneidad del medio).

Dicho esto, debemos volver a resaltar lo que señala la SAN de 11 de julio de 2016, invocada por la Asesoría Jurídica, en su fundamento jurídico sexto, y es que «la calificación de accidente in itinere, es a efectos meramente laborales». Por lo que en ningún caso (y a modo de ejemplo) un accidente producido in itinere podrá tener la consideración de contingencia común, entre otras consideraciones que se podrían enmarcar dentro del pretendido «carácter general».

¿Es a esto a lo que se refiere la Asesoría Jurídica?

Para terminar, debemos plantear una reflexión. Si la doctrina de la Audiencia Nacional se basa en la interpretación literal del artículo 47 TRLCP en contraposición con el artículo 115 de la Ley General de la Seguridad Social, según la cual, el accidente in itinere sí tiene consideración de accidente laboral para el personal sometido al Régimen General de la Seguridad Social y no lo tiene para el personal sometido al Régimen de Clases Pasivas, ¿Qué ocurre con el personal militar que desde el año 2011 se encuentra afiliado a la Seguridad Social?

¿Sería lógico, legítimo y procedente, que en un hipotético accidente in itinere de dos soldados que viajan en el mismo vehículo, a uno se le reconociese la pensión extraordinaria por accidente en acto de servicio y a otro no, por el simple hecho de que uno ingresó en las Fuerzas Armadas en 2010 y el otro en 2012?

Esta pregunta puede ser objeto de un profundo análisis jurídico, pero nosotros tenemos muy clara la respuesta. En todo caso, lamentablemente, llegará el momento en que se tendrá que resolver en sede judicial.

Pero, desde luego, en lo que no podemos estar de acuerdo es en que se aplique la doctrina de las citadas sentencias de la Audiencia Nacional a supuestos de insuficiencia temporal de condiciones psicofísicas por baja médica, pues tales resoluciones judiciales se refieren —como hemos dicho— al nacimiento de pensiones por pase a retiro o fallecimiento.

No puede olvidarse que el concepto de accidente in itinere fue una creación jurisprudencial de la jurisdicción social que posteriormente el legislador recogió en la Ley General de la Seguridad Social, por razones de justicia material. Privar ahora de ese reconocimiento de la condición de contingencia profesional a los accidentes sufridos por funcionarios del régimen de clases pasivas durante su incorporación o regreso a su puesto de trabajo supone un importante retroceso en materia de derechos de dicho colectivo, que en absoluto se encuentra justificado.

Una vez más —y ya son muchas— nos encontramos con que distinto personal con idéntico empleo, de la misma escala y ocupando el mismo destino, se ven sometidos a un régimen jurídico distinto en función, por ejemplo, de su año de ingreso en la Administración.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Artículos Doctrinales, Sin categoría y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s